Por qué nos manifestaremos los antorchistas en Etchojoa

Por Luis Miguel López Alanís

Así como en estos días fríos la gripa de un sonorense infectado es un caso individual de una epidemia nacional con millones de enfermos, así también la incapacidad del partido Morena en Etchojoa, gobernante en turno, para dar solución definitiva y eficaz a los problemas de la gente más humilde de este municipio es una prueba local de su inoperancia nacional para solucionar a fondo los problemas generales de los mexicanos.  Una cosa y otra están ligadas de manera inseparable. Ya va casi la mitad del periodo del gobierno municipal de Jesús Tadeo Mendívil Valenzuela y prácticamente no ha construido obra pública en Etchojoa, los programas y los servicios públicos municipales en beneficio de la población no han mejorado y siguen siendo raquíticos y el desamparo de los más pobres aumenta en falta de salud, de vivienda digna, de empleo, de seguridad y tenemos salarios de hambre, nuestro abandono aumenta en todo: Etchojoa está enferma de Morena. De acuerdo al Presupuesto de Egresos de Etchojoa de 2019, para el año pasado se destinaron casi 61 millones de pesos para promoción y ejecución de obras públicas y es de dominio público que no se ve dónde lo invirtieron. 

Y para el 2020 solo se informó que el presupuesto aprobado por el gobierno morenista municipal “incluye una serie de obras de infraestructura y prestación de servicios públicos para el próximo ciclo… acciones que se irán anunciando al momento de su aplicación”. En otras palabras, el Ayuntamiento de Etchojoa ¡nos irá diciendo en qué gastó cuando gaste!: así nomás, sin compromiso claro, o sea, no se dio a conocer al pueblo etchojoense con toda puntualidad un plan concreto para combatir los males que lo aquejan. Oscuridad, manejo en las sombras de los asuntos públicos, incertidumbre, incumplimientos desfachatados, promesas electorales incumplidas, todo ello son síntomas de la enfermedad que infecta a Etchojoa. “Y si no le gusta, pues hágale como quiera”, suele responder este tipo de gobiernos a quien se atreve a exigirle que cumpla.

El cambio prometido no fue tal, no fue cierto. Y el que sí se dio, fue negativo para los humildes de Etchojoa. No sólo no mejoramos, sino que muchas cosas de nuestra vida etchojoense han empeorado: basta mirar a nuestro alrededor la desesperanza y la miseria en que viven nuestros jóvenes, niños y viejos. Aquí nadie ha demostrado ser diferente a todos los que ya nos gobernaron en épocas pasadas. A pesar de algunas ayudas con tarjetas bancarias, la verdad es que nos quitaron desde el Seguro Popular hasta los comedores comunitarios y muchos programas más; ¡hoy tenemos que pagar para ser atendidos en las instituciones públicas de salud!: lo que perdimos, lo que nos quitaron, si bien era poco, era mucho más que la limosna que hoy nos avientan por medio de una tarjetita, más interesados en nuestro voto irreflexivo que en resolver nuestras carencias. Gato por liebre, le dicen.

El Gobierno municipal de Tadeo Mendívil es inoperante hasta para cumplir las aspiraciones de sus más fieles seguidores: todas las estructuras gubernamentales municipales que por décadas nos ha mantenido en la pobreza no fueron tocadas por el nuevo gobierno, ni con el pétalo de una flor: todos son cuates a fin de cuentas, en realidad resultaron ser los mismos, pero con otra camiseta. Los propios morenistas se pelean entre sí por los puestos y se acusan de traidores. Ni hay visos ni anuncios de que vaya a haber alguna medida en serio, no tienen con qué o con quién, no se ve en el Ayuntamiento un grupo bien organizado de líderes fieles al pueblo: el fantasma de la corrupción sólo sirvió para arrebatarnos programas sociales. La desilusión es generalizada.

Aquí, este gobierno municipal se somete a los recortes que nos han impuesto el gobierno federal y los diputados federales morenistas, no pelea por nosotros, no aboga por los etchojoenses humildes, acepta sumiso el yugo que le pusieron, se acomoda en el sillón del conformismo y no convoca a la lucha a su pueblo, pues le tiene miedo cerval: todo, menos movilizar al pueblo. 

Así se explica que no hayan prosperado todas las demandas que los grupos populares organizados le han planteado a este Ayuntamiento: en varias ocasiones desde que tomó el poder, hemos acudido por respuestas pero no resuelve nada. Antes que tomar medidas para resolver los problemas, el edil Mendívil Valenzuela elude cualquier acción, se apoltrona en la comodidad de su oficina y despacha, con palabras correctas, pero con métodos  anticonstitucionales a los grupos populares: la evasiva de Mendívil Valenzuela consiste en negar la capacidad de gestión colectiva, lo cual es un derecho constitucional. Para no solucionar nada, Mendívil remite a los grupos peticionarios antorchistas a que, de manera personal, vayan a pedir la respuesta con autoridades menores, como los comisariados, como si de ellos dependiera la decisión de construir obras para el pueblo. Asegura, además, que a los comités de las comisarias —constituidos por su gobierno y, por tanto, controlados por él— destinó los recursos para obras y servicios y que ¡a ellos deben acudir los peticionarios para que les solucionen, no al Ayuntamiento! Así, Mendívil Valenzuela pervierte el espíritu constitucional del derecho de petición consagrado en los artículos 8º y 9º al poner como requisito el carácter personal de una solicitud que por necesidad tiene que ser colectiva y al patear el asunto hacia el terreno de un funcionario menor, sin capacidad de decisión ni de ejecución y hacia estructuras no gubernamentales y de claros tintes partidistas: pretende, pues, anular la petición ahogándola en el pantano burocrático y en el caos de su propio partido, ¡anulando también su función presidencial! Con esas maniobras, dizque legales, este gobierno rehuye sus obligaciones, se desentiende y no atiende las demandas del pueblo.

¿Y qué solicitan esos grupos? Nada que no sea posible, es incluso hasta muy básico y elemental: ampliaciones de electrificación en El Rodeo, en Tres Cruces, Playitas y Guayparín; ampliación de drenaje en San Pedro. Un puente peatonal en Guayparín; regularización de lotes en Salvador Valenzuela y El Chori; pavimentación en Bacobampo y de la carretera en Sebampo; materiales para la preparatoria de La Bocana; balastrados de calles, despensas alimenticias y apoyos al mejoramiento de la vivienda. Necesidades todas ellas plenamente justificadas y no cuestionadas por nadie.  ¿Cuál es la respuesta morenista preferida?: No hay, no hay y no hay. 

Pero ¿cómo convencernos si sabemos que sí hay, si México ocupa el catorceavo lugar en producción de riquezas en el mundo, solo que seis familias concentran una riqueza que equivale a lo que poseen 62 millones de mexicanos? Sí hay, pero está mal distribuido y los gobiernos morenistas no se animan a exigir más pago de impuestos a los ricos. Valga un ejemplo a nivel mundial que da la OXFAM (2019): “Si el 1% más rico pagase solo un 0.5% más de impuestos sobre su riqueza, podría recaudarse más dinero del necesario para escolarizar a los 262 millones de niñas y niños que actualmente no tienen acceso a la educación, y proporcionar asistencia médica que podría salvar la vida de 3.3 millones de personas”. Y ello sin que dejen de ser extraordinariamente ricos.

Por eso no aceptamos ni aceptaremos nunca la respuesta de que no hay. Tenemos la razón y por ello no dudamos en invitar a todos los etchojoenses a estudiar nuestros argumentos, a dialogar con nosotros y a convencerse de que Antorcha no miente y sí, en cambio, propone alternativas serias para nuestra patria. Invitamos a todos los hombres y mujeres de buena fe, a todos los empresarios patriotas, a los intelectuales honestos, a los artistas, maestros y estudiantes revolucionarios, amas de casa activistas, trabajadores, jornaleros y campesinos a conocer y discutir nuestras cuatro propuestas para el país y a que formemos un frente unido para enderezar el rumbo. Por lo pronto, realizaremos un mitin de protesta en la cabecera municipal el próximo 26 de febrero para exigir e insistir a este gobierno que resuelva favorablemente las demandas de nuestros compañeros organizados. ¡Acompáñennos! ¡Allí nos vemos!
Hermosillo, Sonora, a 12 de febrero de 2019

Comentarios sobre esta nota

Comenta ésta nota