Hermosillo cumple 319 años, felicidades a la capital de Sonora

Por Sol de Hermosillo

Lo que conocemos hoy como la ciudad de Hermosillo, capital de Sonora, cumplió este 18 de mayo 319 años de haberse fundado, en aquel entonces como la Santísima Trinidad del Pitiquín.

El cronista de la ciudad, Ignacio Lagarda Lagarda, recordó que todo empezó a finales de 1699, cuando el alférez Juan Baptista (Bautista) de Escalante, cabo y caudillo de una escuadra de quince hombres, recibió la orden de trasladarse a la frontera Poniente de Sonora y castigara a un grupo de Seris salineros que habían atacado a las pacíficas comunidades pimas.

El objetivo de Escalante era convencer a los indígenas desperdigados a vivir en pueblos, dieran obediencia al Estado español, se hicieran cristianos, obedecieran a los misioneros jesuitas y a su vez refundar y fundar pueblos en la región.

"Entonces bajó en mayo hasta Cucurpe y de ahí el 10 de mayo salió por el río San Miguel, bajó hacia el Sur, por todas las misiones que había en ese tiempo ahí, en una de ellas se encontró con el padre Adamo Gilg, que estaba de sacerdote en una misión que se llamaba el Pópulo, al Norte de San Miguel de Horcacitas en la actualidad", relató.

El 15 de mayo, Juan Bautista y el padre Adamo Gilg acudieron a la comunidad de los Seris salineros, quienes los recibieron de buena forma. Los indígenas mostraron obediencia y aceptaban la cristiandad, además aceptaban formar un pueblo y hacer las pases con los Pimas.

Posteriormente, las dos autoridades prosiguieron su camino hacia el Sur, con destino a la ranchería de El Pitiquín, en donde llegaron el 18 de mayo justamente en las tierras que hoy ocupa el vaso de la Presa Abelardo L. Rodríguez.

Fueron recibidos por el gobernador de dicha ranchería y sus justicias con arcos y cruces, donde tenían hechas tres casas de enramadas destinadas para el alférez, el padre y sus soldados.

"Entonces él les dijo que iba a poner en su lugar a los Seris, pero que les pedía que se asentaran en ese lugar y en el nombre del Rey de España les dio asentamiento en ese lugar de manera formal, legal digamos, y al mismo tiempo el padre Adamo Gilg, les dio una misa y bautizó a esos casi 100 indios Pimas entre adultos y niños", señaló el cronista.

Fue así como en la zona donde se juntan los ríos San Miguel y Sonora, se fundó la Santísima Trinidad del Pitiquín el 18 de mayo del año 1700.

A partir de entonces un sacerdote que venía de rumbo de San José de Gracia, venía a darles misa y estaba al tanto de esa comunidad, hasta que en 1741, el rey de España ordenó al gobernador Agustín de Vildósola que instalara el Presidio de San Pedro de la Conquista del Pitic.

La Santísima Trinidad del Pitiquín no pasó de ser una pequeña aldea de indios Pimas que vivían de la agricultura y la caza, por lo que al fundarse el Presidio, al pie de lo que hoy se conoce como Cerrito de la Cruz, en Villa de Seris, sus habitantes optaron por trasladarse a esa zona con el fin de vivir más seguros, pasando a la historia el antiguo Pitiquín como “Pueblo Viejo” o “Iglesia Vieja”.

"Tiempo después en 1748, el gobernador Agustín de Vildósola le pidió al Virrey que le otorgara tierra para asentar una hacienda, donde hoy está el Centro Cívico de Hermosillo, la Plaza Zaragoza, y a ese lugar Agustín de Vildósola le llamó la Hacienda del Pitic", narró Lagarda.

Poco a poco los alrededores de la Hacienda se fue llenando de colonos por la actividad agrícola que se estaba realizando, el Cerro de la Campana recibió a sus primeros habitantes hasta que en 1783 la comunidad se elevó a categoría de villa y en 1828 a ciudad.

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