La represión contra Antorcha, vileza y cobardía

Por Bernardino Domínguez Cruz

Estratégicamente, los escándalos de corrupción reales y prefabricados en las últimas semanas han venido a suplir en la prensa a la información sobre la pandemia, poco se habla sobre el número de contagiados y muertos que desgraciadamente hemos alcanzado, —catástrofe provocada por dos incapaces y culpables: AMLO y López Gatell—, predicciones que ellos mismos hicieron, que si llegábamos a la cifra a 60,000 muertes sería catastrófico y en esta semana la hemos alcanzado y rebasado, tema que pocos medios cuestionan por temor o servilismo. Ahí están los miles de muertos de la república, deshonrosa cantidad; solo los miles de dolientes y enfermos saben que el Sistema de Salud está colapsado y no por culpa de los trabajadores de la salud, sino por falta de apoyo gubernamental de la 4T.

 

Sostenemos que la corrupción de ayer, de hoy y de mañana es el resultado del sistema económico y político neoliberal instaurado después de la Revolución Mexicana, neoliberalismo del cual han emanado cada sexenio y trienio los diferentes partidos, los gobiernos federales, estatales y municipales en los últimos 40 años. Pero coincidimos plenamente en que la corrupción, no por ser un mal inherente al sistema debe permitirse: éste y todos los males hay que combatirlos como la peste, esa es la actitud y la postura de los millones de antorchistas desde que nacimos como organización.

 

Dicen que alabanza en boca propia es vituperio, pero reconocer una realidad no significa alabarla: puede que lo duden, la cuestionen y suene a imposible para muchos, pero los antorchistas en general somos hombres y mujeres extraordinarios, de origen humilde, que hace 46 años nacimos de un núcleo de campesinos en la Mixteca Baja poblana, desde entonces decidimos ser oposición de los gobiernos que se niegan a cumplir con su obligación de proporcionar al pueblo lo que por derecho le corresponde en obras y servicios. Esa es nuestra realidad. En ese transcurrir de los años hemos educado, organizado y trabajado con miles de comunidades logrando obras y servicios que parecían imposibles, muchos de los beneficiados han expresado de viva voz los logros obtenidos resultado de su lucha y estoy seguro que muchos más están dispuestos a hacerlo.

 

Desde entonces nos empezaron a atacar de ser bandoleros, asesinos, paramilitares, violadores y de otras infamias que nunca demostraron porque eran  viles calumnias difundidas en los medios de comunicación; este trabajo sucio y artero pagado por los señores que están en el poder en turno ha vuelto cíclicos sus ataques, con diferentes personajes pero con el mismo fin: desprestigiar y aniquilar a nuestro movimiento, auténtico y enraizado en el pueblo. Desde entonces supimos que nuestra tarea era andar bajo fuego enemigo, trabajar a contracorriente y que nuestra labor entre los más humildes no sería aplaudida por los poderosos; que mientras defendiéramos los verdaderos intereses de los descamisados, de los sin patria, hambrientos, olvidados, mal comidos y mal pagados, los que viven sin servicios básicos, que se duermen y despiertan con hambre, desde entonces sabíamos que a los poderosos adinerados de antes y ahora y sus funcionarios nos les ha gustado, y eso ha pasado desde nuestro nacimiento, desde entonces ha sido así y hoy se agudiza el fenómeno: ellos siempre han vivido como reyes a condición de que el pueblo viva miserable.

 

Para muchos es inconcebible que pueda existir un movimiento social con autonomía financiera y política, a los de la 4T no les caben en la cabeza estos principios, porque está preñada de egoísmo y ambición individualista; por eso, violando la ley en todas sus formas, cancelan las cuentas bancarias con ingresos sanos de nuestro negocios y nuestro destacado líder social y actual diputado federal, Brasil Acosta Peña, sin ningún juicio legal ni los debidos procesos, sino con una clara intención de persecución política. Abusando que hoy tienen en sus manos las instituciones, las emplean para aniquilar a todo opositor político con miras a las próximas elecciones del 2021. El propósito es acabar con todos sus opositores, aprovechando todo el poder de las instituciones para irse contra los medios, instituciones y organizaciones sociales que no son afines a su proyecto. Porque los que se sumaron antes, durante y después de la campaña de AMLO, aun hayan estado involucrados en actos de corrupción, en automático, por hecho divino, todos pasaron a ser limpios, puros, honestos “recolectores de aportaciones” y parte de la 4T. Hoy las instituciones están siendo utilizadas como garrote para someter y aniquilar a todo aquél que se atreve a levantar la cabeza, criticar y cuestionar a la 4T. Desde hoy afirmamos que la propiedad colectiva que durante muchos años todos los antorchistas hemos construido con mucho esfuerzo y trabajo, la vamos a defender con todo lo que esté a nuestro alcance; a ningún gobierno, por muy poderoso que sea, debe permitírsele someter al pueblo por la vía de la represión financiera y política, y esto está pretendiendo hacer con nuestra organización: es un acto de vileza y cobardía supina.

 

La verdadera izquierda somos los antorchistas, todos los días, desde nuestro surgimiento pagamos la lucha colectando, haciendo actividades económicas, atendiendo los negocios, a lo largo y ancho del país, por eso indignan a los antorchistas de todo el país los delitos prefabricados en contra de nosotros con un trasfondo político. No vamos a permitir semejantes atropellos, violaciones a nuestras garantías individuales y actos de represión política por Miguel Barbosa en contubernio con la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), con Santiago Nieto al frente, cancelando nuestras cuentas bancarias. Por el contrario, todos debemos continuar exigiendo al gobernador de Puebla, que resuelva las demandas de los más humildes, que cese la represión política y que la UIF deje de ser la que se preste al juego sucio de la 4T, exigiremos que se respeten las garantías individuales plasmadas en nuestra Constitución.   

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