¿Investigaría Sherlock Holmes a AMLO por los 560 mil mdp?

Por Luis Miguel López Alanís

 

Usted que votó contra la corrupción ¿no quisiera saber los resultados reales de su voto? Amigo lector, esta no es una insidia, sino una invitación a reflexionar con elementos de juicio verdaderos. El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que el país se ha ahorrado 560 mil millones de pesos (unos 25,760 millones de dólares) gracias al combate de su gobierno contra la corrupción. ¡Eso es algo verdaderamente extraordinario! AMLO dijo: “Según cálculos oficiales, por no permitir la corrupción y hacer un gobierno austero, hemos podido ahorrar durante nuestra administración alrededor de 560,000 millones de pesos. No es para presumir pero en el peor momento, contamos con el mejor gobierno”, aseguró durante la presentación de su segundo informe de gobierno. El recurso “ahorrado” equivale a ocho veces lo que tiene presupuestado gastar el Gobierno de Sonora durante todo este año, para que usted se ubique. Le proporciono también esta cifra sólo para que usted dimensione el tamaño del dinero “ahorrado”: si se repartiera entre los 2,467 municipios del país, les tocaría de a casi 227 millones de pesos para cada uno; siguiendo con el ejemplo, sería como elevar en 30% el presupuesto total de Guaymas. Es decir, se trata de una cantidad de dinero nada despreciable.

Si antes del gobierno de AMLO ese recurso salía de las arcas públicas, se contaba de todas maneras entre los egresos, eso es innegable, como también lo es que ese recurso iba incluido en el presupuesto federal de egresos que AMLO ordenó a sus diputados que aprobaran en noviembre del año pasado, o al menos parte importante del mismo. Si dice que se “ahorró” ese recurso, entonces quiere decir que no lo gastó y, por tanto, es comprobable contablemente, con documentos oficiales que indiquen dónde y cuánto es lo que no se gastó: de otra manera no sería posible ni siquiera calcularlo, aunque fuera a grandes rasgos. Tiene que haber al menos una base para poder calcular, eso lo sabe bien toda ama de casa que diariamente se enfrenta a la necesidad de estirar el escaso presupuesto familiar. Pero… ¿cuáles son esos “cálculos oficiales”?

Pues no aparecen por ningún lado. Lo más lógico es que el presidente, para probar la efectividad de su gobierno como luchador eficaz contra la corrupción, nos demostrara con pesos y centavos exactamente dónde y cómo se ahorró, cuáles instituciones reportaron dicho ahorro; que nos dijera mínimamente: “Mira, con esto te demuestro que sí funcionó la estrategia que propuse para que me eligieras presidente y que eligieras también a los diputados que me aprueban lo que yo les ordeno, aquí está, mira, ve…”. Pero sólo menciona la cifra en general, sin ninguna prueba documentada de su dicho. Y eso ya no está muy bien.

Al menos tendría que decirnos el presidente exactamente cómo fue que recuperó el dinero que “antes” se llevaban las organizaciones que acusó por realizar “moches” y “piquetes de ojo”. ¿Cuánto, de dónde, quiénes, de cuáles instituciones? Que nos diga con toda claridad con cuánto se “mochaba” cada agrupación y ahora ya no. Mínimamente se lo debe decir al pueblo de México.

Además, tiene que decirnos dónde está ahora ese dinero, quién de la Secretaría de Hacienda se lo recibió, para que de inmediato se lleven mejor las cuentas y todos nos enteremos del destino que tendrá, ahora que “ya hay” funcionarios honorables y honrados. Si el combate a la corrupción fue la principal estrategia electoral de este gobierno, el Presidente nos debe una explicación satisfactoria con datos duros, no con afirmaciones generales sin prueba.

En particular los antorchistas queremos que le diga a la nación, sin ningún género de duda, cuántos de esos 560 mil millones se “llevaba” Antorcha y ahora ya no se lleva. En concreto. Nosotros hemos probado que las acusaciones en contra nuestra carecen de pruebas y del hecho de que se hayan cancelado ilegalmente cuentas bancarias de nuestros negocios no se prueba que procedan de dinero ilícito. Simplemente no se ha comprobado nada. Si como afirma, ya “ahorró” ese recurso, eso quiere decir que ahora el Presidente está en magníficas condiciones de probar sus dichos, especificando los rubros de donde proceden los mentados ahorros.

Pero será en vano. No puede probar nada, porque tal ahorro no existe. Y si estoy mal, que me calle él, que me tape la boca, pero que muestre las pruebas.

Doy una prueba de que está mintiendo, no es nada extraordinaria porque la conoce todo mundo: el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, advirtió que en 2020 —o sea ya—, se terminarán los “guardaditos” que tiene el país y en 2021 se vendrá encima de México una crisis económica como nunca en 100 años. Es decir, Hacienda ya no tendrá para gastos y ni por asomo habla el secretario de los 560 mil mdp, que lógicamente vendrían a aliviar las carencias que él mismo prevé para el país. Mi prueba no es ninguna novedad, pero es prueba al fin. Y es prueba, a su vez, de que el presidente no está interesado en desmentir a nadie con “los pelos de la burra en la mano”, porque entonces el objetivo de su mentira se le vendría abajo.

En lugar de corregir con la verdad en la mano, volverá a mentir. Es hombre práctico el señor López Obrador, miente con una facilidad pasmosa y es natural que su sangre fría para hacerlo confunda a millones… hasta que se ven en la penosa necesidad de exigir pruebas… como nosotros.

Pero todo hombre que miente, tarde o temprano se enfrenta a contradicciones que derrumban su garlito por los suelos. Porque ahora que declaró públicamente la existencia de tanto dinero, sin que nadie se lo pidiera, el Presidente tiene la obligación de demostrarlo contablemente. No se le puede aceptar a un Presidente de la República que no lo haga. Su dicho es ahora una realidad políticamente actuante, su dicho tiene consecuencias reales, incluso jurídicas, y en este caso son de orden financiero. ¿No le parece a usted que las finanzas públicas sanas empiezan precisamente por definir lo que en Contabilidad llaman los haberes y los deberes y de allí precisar los montos de lo no gastado?

Si el Presidente de la Republica afirmó la existencia de un recurso gigantesco y, por otro lado, su secretario de Hacienda nos alerta de que se está acabando lo que se tenía y no hace la más mínima alusión a los recursos mencionados por su presidente, ¿entonces dónde están?

Pues una de dos: o llamamos a Sherlock Holmes o al señor Santiago Nieto Castillo. Yo afirmo que Holmes sí investigaría a AMLO, pero ¿lo haría la UIF, por tan gigantesco desfalco a la Nación? No, no creo, es como pedir a una de las caras de la misma moneda que investigue si dicha moneda es falsa. Ni existe el desfalco ni existe el ahorro: todo es una mentira. El falsario nunca se acusará a sí mismo de falsía.

Más que una ironía, lo que deben ver los humildes de México en esta historia es que se nos ha metido en la Presidencia un personaje totalmente indigno de tan alta investidura. Ni nos interesa levantarle falsos al Presidente ni a nadie. Lo que hacemos es señalar que es él quien está diciendo falsedades y las consecuencias terribles que ello trae para el país, para nuestra convivencia. Lo que nos interesa es señalar al pueblo humilde que ya vendrá el mejor momento para cambiar el peor gobierno. Y un paso adelante en este propósito, será en la siguiente elección no permitir que AMLO controle la Cámara de Diputados de la Federación ni ninguna otra. Pueblo: te llamamos claramente a no volver a entregar tu voto a Morena, ¡ni uno solo! A menos, claro, que quieras seguir viviendo en un mundo de falsedades.

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