Entrevista a un chinito estampado en un gran jarrón (I parte)

Por Luis M López Alanis

Caminábamos un día entre murallas de membrillo, patios de almendrita y torres de turrón, cuando de repente vimos en su casa al grillito cantor platicando amenamente con Chong Ki Fu, el chinito estampado en un gran jarrón, quien recién había regresado a México luego de un viaje por su milenaria patria. Según habíamos leído en el periódico Noticias de Bombón y Piloncillo, el chinito había visitado su hogar luego de más de diez siglos de no hacerlo y había regresado contando maravillas de lo que había visto.

Ansiosos por escuchar los relatos de su viaje nos acercamos, pedimos permiso y Cri Cri, sin dejar de tocar su violín de verdes hojitas, nos cedió gustoso la palabra para realizar esta entrevista, mientras seguía tocando y su música natural nos envolvía.

Chong Ki Fu (CHKF): ¡Es implesionante, todavía no puedo cleelo! ¡Las cosas que he visto, los cambios tan glandes! ¡Li lien chin pé! —Con aspavientos se dirigió de inmediato a nosotros sin darnos tiempo de nada.

LMLA: Buenas tardes, señor Chong. Platíquenos, por favor, compártanos esas vivencias que tanto le admiran ¿Cuáles fueron las cosas que más le impresionaron en su reciente visita a China!

CHKF: ¡Ya no hay pobles! A mí, que soy poble —y pleguntón— me condenó un empeladol a vivil mil años en este jalón ¡y ya no existen los empeladoles en China! ¡Mi condena ya no tiene sentido! ¡El sistema julídico que me castigo ya no existe! Sus palacios ahola son museos y todo mundo puede conocelos. Cuando plegunté pol mis descendientes me dijelon que se habían peldido ¡entle los más de 800 millones de chinos que han dejado de sel pobles en los últimos 40 años! (A partir de este momento, para facilitar la lectura a nuestros escasos lectores, las respuestas del Chinito las escribiremos como si él pudiera pronunciar bien la erre del castelllano) ¡Cuando se lo platiqué al dragón de mi jarrón, en cuyas garras he vivido todo este tiempo, no me creyó! ¡Pu ke nandá, pu ke nandá!

LMLA: Supimos que antes de su condena era usted un aficionado a las artes en China…

CHKF: Y lo sigo siendo —interrumpió. Para mi buena suerte, en el milenio que llevo estampado en mi jarrón han circulado frente a mí las más extraordinarias piezas de arte, lo cual ha aliviado mi existencia. Si el hombre pudiera vivir mil años, sólo con la belleza del arte podría soportar las consecuencias de tan larga vida: el arte es el armadura más efectiva para la longevidad exitosa. Y en mi gran país, la hermosa tierra media, vi que ahora la gente vive más, mucho más que en mis tiempos, cuando la gente vivía en promedio de 30 a 35 años. Ahora los chinos que nacieron hace un año tiene una esperanza de vida de 78.2 años, y todo indica que subirán más, mientras que para el valeroso pueblo estadounidense se redujo a 76.1 años y todo indica que seguirán bajando más. ¡Duo me ke che! El caso me asombra más porque hace apenas 60 años la población de mi país todavía tenía una esperanza de vida de sólo 44 años y ahora nos acercamos a gran velocidad a los más altos estándares de los escasos países cuya esperanza de vida es superior a los 80 años.

LMLA: Más exitosa será, por tanto, la longevidad de los chinos si gozan de más arte. ¿Notó usted progreso también en ese sentido en su país?

CHKF: ¡Dá àn shì kěn dìng de! ¡Por supuesto! He prestado especial atención a eso en mi visita y he quedado admirado. Ya en mis tiempos había cierto afecto especial por el arte, pero era muy elitista: al pueblo rudo y empobrecido solo le llegaban algunas migajas, como era mi caso. Precisamente por eso fui condenado al jarrón, por exigir más arte para el pueblo. Hoy el crecimiento del arte es verdaderamente masivo.

LMLA: ¿Por ejemplo?

CHKF: Tome usted el caso del teatro. En mis tiempos era muy raro que en una gran ciudad hubiera más de dos o tres grupos de teatro. Hoy China tiene 18 mil 387 compañías de teatro con 436 mil 839 integrantes haciendo teatro todo el año, de acuerdo a la última estadística, que es de 2020. Al ritmo de crecimiento actual no me extrañaría que fuera ya cerca de medio millón de teatreros los que actualmente deleitan al público en mi país. Para que se den una idea del crecimiento sorprendente que ha tenido, vean esta cifra: en 2012 había 7 mil 321 grupos de teatro, con 226 mil 599 integrantes; es decir, en una década crecimos al 151 por ciento. Mientras que en países como México este sector de las artes va en retroceso y los artistas carecen de incentivos oficiales o los que hay sólo son de pantalla, y mientras que hay regiones enteras de México donde no se ve una obra de teatro en décadas, en China crecen las posibilidades de hacer más y más teatro. Esto significa que el teatro en China es viable económicamente y los artistas pueden vivir de él, mientras que en muchos países los artistas padecen de graves carencias y frustraciones y no es raro que lleven una vida de parias. El modelo chino de desarrollo ha generado lo que nunca se pensó: condiciones sociales para el desarrollo personal y colectivo de los teatreros. Un impresionante huracán de catarsis lleva vientos de ­­­sensibilización y mejoría personal a la población china como no tenía yo idea que pudiera ser posible. Hoy mi país está haciendo realidad un proceso de sensibilización masiva gracias al arte del teatro como sólo soñaron los hombres más visionarios.

LMLA: Eso crea las posibilidades sociales de que se fortalezca la independencia de pensamiento.

CHKF: Desde luego, pero para bien, no para fortalecer el egoísmo burgués. Si el huracán de catarsis chino no está basado en la basura ideológica que promueve el capitalismo mundial, sino en la representación teatral seria y estudiada, sea de comedia, tragedia, moderna y nacionalista sin chovinismo y de todo tipo de obras que eleven al artista y al espectador, entonces sí, tendremos como resultado mujeres y hombres seguros de sí mismos, de pensamiento sólido y capaz, solidario. Y hacia allá se dirige la población china. China no está en decadencia ideológica, sino todo lo contrario, tiene un proceso de poderosa elevación espiritual cuyos resultados aún son imprevisibles, pero sin duda serán grandiosos. Miren ustedes si no tengo motivo para mis altas expectativas: yo pienso en el alcance entre su propia población que tuvieron las culturas clásicas como Grecia, Roma y Egipto antiguos en sus momentos de esplendor y lo relaciono inevitablemente con los enormes alcances numéricos de los actuales procesos culturales de China… y aquéllos me parecen relativamente pequeños, y sin embargo aún hoy nos alimentan el espíritu. Por eso, yo aseguro que China apenas está iniciando su tránsito hacia una época de luces y esplendor; mis compatriotas están intentando construir un sol artificial que dará energía ilimitada a la humanidad, ojalá; pero, como pueblo, ya están construyendo un sol humano titánico, que irradiará fraternidad universal.

LMLA: Para grandeza del pueblo chino y bien de la humanidad deseamos que así sea. Ha quedado muy lejos el pueblo que quiso ser envenenado en su alma y mente por los británicos y franceses en aquellas horribles guerras del opio, hoy sólo es un mal recuerdo. Vemos que se trajo algunos libros de allá.

CHKF: El dragón de mi jarrón y yo hemos hecho las paces y me comprometí a leerle en voz alta algunas historias (el pobrecito también extraña nuestra patria) y, como ustedes ven, nuestro gran compañero Cri Cri nos acompaña siempre (le encanta).

LMLA: Debe haberle costado trabajo escoger entre tanto que hay. China es famosa por ser el país con más títulos de libros impresos anualmente en el mundo.

CHKF: ¡Ni que lo digan! Sí que me costó trabajo, hay muchísimo de dónde escoger. Miren, saqué mis cuentas propias de los reportes que dan las autoridades de cultura en mi país y vean ustedes estos resultados: En 2021 se editaron 440 mil títulos de libros con un tiraje de 11 mil millones de ejemplares, (divididos entre 1448 millones de habitantes de China da un promedio de 7.6 libros por chino en ese año). En los últimos 10 años la producción de libros fue en aumento constante, pasamos de 7 mil 920 millones de ejemplares impresos en 2012 hasta llegar a los 11 mil millones de 2021. Ello da un total de 93 mil 330 millones de ejemplares de libros impresos en los últimos 10 años. ¡Hay libros hasta en el arroz y el Chop suey! Eso significa que un chinito recién nacido hoy tiene ya a su alcance en promedio 81 libros producidos en esta década. Eso es un tesoro invaluable. Es un gigantesco esfuerzo social, real, objetivo, para brindar una condición material a la población para su enriquecimiento espiritual. ¡Y la gente sí lee! Mire si no: los últimos datos dicen que hay 506 millones de lectores tan sólo de libros electrónicos, 70 % de esos lectores son jóvenes menores de 25 años. Mientras que millones de jóvenes mexicanos no leen ni 10 páginas al año, China tiene ejércitos de jóvenes lectores que consumen millones de libros al año. El potencial de desarrollo es inmenso y en unos cuantos años eso generará una gigantesca explosión de progreso como jamás soñó la humanidad de esa parte del mundo.

LMLA: Una proeza similar jamás se logrará con los raquíticos proyectos del actual gobierno mexicano.

CHKF: ¡Cóng bù! ¡Nunca! Con todo respeto, pero ojalá su gobierno tuviera otro punto de vista respecto a la cultura; creo que debe cambiar pronto, entre más pronto mejor. Crear las condiciones sociales para el desarrollo cultural de un país lleva décadas de construcción, la experiencia del modelo socialista de China no se hizo con una varita de Harry Potter, esas son fantasías; y desde mi humilde jarrón no veo que México lo esté haciendo. Urge que cambien la orientación de su barco ¡ yǐ jīng!, ¡ya!

Continuará.

Canciones.

(312) 13 Chong Ki Fu Las 100 Clasicas de Cri Cri Volumen 1 - YouTube

(312) EL REY DE CHOCOLATE (Bombón I) de CRI-CRI - YouTube

Comentarios sobre esta nota

Comenta ésta nota